Se cierra el telón después de varios meses de esfuerzos, de éxitos grandes y sonoros, o pequeños y silenciosos, de progresos, ensayos y errores. Es momento de cosechar y de hacer balance. Otro grupo de niñ@s ha pasado por nuestras vidas dejando huellas en nuestras emociones y sentimientos, pues en nuestra profesión todo pasa primero por el corazón.
Además, seguramente también hemos dejado en esos pequeños nuestra ilusión. Debemos agradecer todo lo bueno que hemos recibido, y debemos recordar también los errores, porque nos harán más sabios. Propongamos nuevas metas , renovemos nuestra esperanza y tengamos fe porque siempre hay una luz en el camino, aún cuando todo parezca oscuro y confuso.
Alegrías, tristezas, desilusiones, sueños, torpezas, errores, aciertos, todos forman parte de la vida, porque la vida es un juego al que vale la pena jugar.
Para el próximo curso, abramos las ventanas del aula y dejemos que entre el sol. Pongamos las tristezas a un lado y habilitemos un rincón para los pensamientos positivos en nuestras mentes. Propongamonos descubrir lo que "no" estamos haciendo y deberíamos hacer. Mejoremos lo que estamos haciendo bien.
Sonriamos mucho. Reír sienta bien y contagia a las personas que están a nuestro alrededor. Atesoremos los momentos gratos que compartimos con alguien especial. Tengamos en cuenta que las obras más valiosas no se hacen de prisa, ni se completan en corto plazo.
Recordemos que un árbol que supera nuestro abrazo crece a partir de una pequeña semilla y un viaje de mil kilómetros empieza con un solo paso. Comprometámonos a bucear en nuestro interior para lograr un sano vínculo con nosotros mismos. Solo así podremos generar una relación
enriquecedora y creativa con los niños.
Intentemos rodearnos de gente emprendedora y tenaz, para que juntos podamos transformar
los nubarrones del horizonte en un tibio sol lleno de esperanza.
Os doy las gracias por haber compartido con tod@s vosotr@s la experiencia de hacer el personaje de Candela. Me ha aportado y enseñado mucho y sobre todo, me ha recordado por lo que yo siempre he luchado en mi profesión: Hacer reír y enternecer y dar todo mi cariño para los NIÑ@S. Y recibir a cambio sus espléndidas sonrisas y sus muestras de cariño.
Muchos besos para tod@s los que día a día hacemos navegar a esta gran escuela:
LA PLAZUELA
Un abrazo muy fuerte de Mamen, alias "la EXPÁSTICA".
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